lunes, 22 de enero de 2018

December 10th, 2017

It was Sunday...
Night of stars,
coming from many days without sun.
You appeared without warning... and
you took me by surprise.
I don't want to see you leave,
please stay with me,
you are my sky with stars...


lunes, 18 de diciembre de 2017

El tiempo...

Lo que el tiempo escribió... lo que está escrito, no va a cambiar...
Pero hoy se escriben nuevas páginas, y aún vendrán  esas que se escribirán. 
¡Cuánta  incertidumbre! ¡Cuántas certezas!
El tiempo sabe, no por sabio sino sólo por el hecho de ser Tiempo...

viernes, 15 de diciembre de 2017

A eso que le llaman METAMORFOSIS...

Y si... me miré al espejo y  me dije a mi misma:
- Ya es hora, ¡atrévete! Tú puedes ser la mariposa que quieras... ¡Extiende tus alas! ¡Vuela! ¡Aprovecha el viento!

Pero cuando pasa eso de la metamorfosis  hay algo que no sabemos, los cambios más allá de asustarnos, traen sorpresas.

Ser mariposa es breve...  Despliegas las alas con dificultad, levantas vuelo, reconoces el cielo, lo disfrutas y de repente sucede algo... algo que te trae a la realidad. Tus días de mariposa son breves, sólo te permiten encontrar a  otra mariposa, a esa que te hace desear volar por siempre a su lado...pero también caes en la realidad: "La brevedad de nuestra existencia y es ahí cuando  se hace presente el deseo de coincidir  en otras formas, en otros colores, en otras vidas...con esa mariposa, esa que te hace sentir especial; aunque sea por el placer de otro instante, de otro encuentro breve, solamente para volver a repetir la experiencia de  sentir que puedes volar en su compañía un poco más.."



lunes, 13 de noviembre de 2017

Andar descalzos

Seguro me vas a argumentar de alguna forma que desnudar el alma no tiene nada que ver con esto de andar descalza... pero de cierta manera, paradójicamente, es similar y puedo iniciar un debate acalorado tratando de convencerte. 
Cuándo se ponen los pies en el suelo es para sentir, es también desnudar el alma... 
Cuándo esos mismos pies desnudos, tocan al otro debajo de las sábanas, es para decirle "Estoy aquí, siénteme como yo te siento" y eso también es desnudar el alma...
Andar descalzos,  te puedo decir que no es nada fácil, no cuando uno tiene el alma en reconstrucción, sanando heridas, cerrando ciclos, borrando historias... menos para alguien que se ha perdido un par de veces en caminos que al pisar duelen.
Se que se matan sentimientos en legítima defensa, me pasa desde el primer día,  desde la primer mirada, desde el primer beso, pero es que en realidad no mueren, reviven cada noche, cada despertar, cuando lo primero que viene a la cabeza son las ganas locas de correr descalza hacia donde sea que estés... descalza pero contigo. 
Todos sabemos que el cerebro y el corazón no se llevan... 
... el cerebro manda señales concretas y avisa "Prohibido andar descalzos", el corazón no escucha, no quiere saber, reniega.
... el cerebro se alarma pensando en las cosas que el corazón hace sin pensar; el corazón no piensa sólo actúa, porque sabe que no ha sido una casualidad... sabe que estaba escrito.
...el cerebro se cansa de denunciar que no es una situación normal, que va más allá de las edades, de los momentos, que la imposibilidad de las cosas está en la situación en particular; el corazón se oprime, se entristece... la mirada se nubla... las lágrimas caen... el alma se contorsiona y se retuerce...y los pies se visten de nuevo, aunque sea por instantes, hasta que ante "esa" sonrisa, que no es cualquiera, "esa" única sonrisa le devuelva los latidos en un sólo instante. 
Cuándo esto último pasa, el mundo se pierde...  los pies no precisan más que volver a sentir esa necesidad imperiosa de andar descalzos... contra eso no puede la ciencia,  no existe ningún fármaco que actué inhibiéndolos como a la famosa "bomba de protones" ...  sólo quedan dos opciones, la uno que ni es necesario nombrarla pues la segunda es mejor: dejarse llevar por los sentimientos sabiendo que es imposible llevarle la contra al porfiado corazón, tratando de engañar al cerebro y hacerle creer que tiene la razón. 



sábado, 21 de mayo de 2016

A ti...

A ti.  Te he quedado debiendo, más amor, más tiempo, más espacios. Tú siempre has sido mi cable a Tierra, una luz que siempre está en mi camino. Llegaste cuando aún era muy joven, prácticamente no sabía que hacer contigo. Pero si, siempre quise lo mejor para vos, que fueras una buena persona por encima de todo. Verte un hombre, luchando tus propias peleas, las que nos llegan a todos, pero la tuya propia, ... aprendiendo a vivir. Me  haces sentir orgullosa. No me alcanzará la vida para saldar mi deuda...

¿Quién eres?

En que momento se escribió que llegarías a mi vida. Emoción sin límites que sobrepasa todo lo que cualquier ser puede imaginar. Meses esperando tu mirada, para mi, que ya sabía desde el primer momento que  vendrías, la espera se contabilizó en nueve largos  meses que  confluyen en un instante mágico: nuestro encuentro.
Mi mirada inquieta buscando tus ojitos, revisando cada parte de ti, admirando el enigma de que también fueras parte de mi.  Y es así que ese encuentro se transforma en inolvidable, no existen otros que se le comparen. Primero una amor a ciegas y de pronto ese amor imponente que no tiene límites, cada día mayor.
A la primera cita le siguen las miradas, poco a poco se suman las sonrisas tímidas y luego las carcajadas; el balbuceo; el llanto... y más sonrisas; las primeras palabras, inolvidables primeras palabras... ; y más sonrisas...  Pronto los juegos serán lo cotidiano, la complicidad y el asombro irán de la mano.
Así pasaron los días uno tras otro, completando meses y años ¿Porqué creciste tan rápido?
Hoy me doy cuenta de que en muchas cosas sigues siendo muy mía, pero en otras llego a preguntarme incluso ¿Quién eres? ¿Eres mi hija?

Día gris

Un día gris... día, así, todo en minúsculas.
Es un día de esos en que el cielo despierta casi sin nubes, pero así de repente, como por arte de magia, se cubre de grises nubes que también oscurecen mi alma.
Alma que a veces siente, se enciende, se expande, pero que en días como el de hoy se contrae, volviéndose de espaldas a la vida.  Vida que regala y quita, que fluye inconstante,  con matices descoloridos  que alguien intenta alegrar salpicando chispas de felicidad que duran tan solo eso... el tiempo que dura una chispa, que intenta ser llama pero no puede, se apaga. Tan solo se apaga y deja de ser...